mercoledì 19 dicembre 2007

los pequeños

LOS PEQUEÑOS DE VILLALPANDO

La historia de los pequeños de Villalpando, podría resultar muy larga, pero vamos a resumirla centrándonos en el coraje de una señora llamada Ramona, a quien su propia pobreza y marginación, la ha llevado a revelarse contra esas circunstancias y buscar alternativas.

Resulta que cuando ella era muy joven, (aproximadamente 14 años de edad ), con la intención de separarse de su familia nuclear, se casa con el primer hombre que encuentra. Muy pronto empieza a tener hijos, y como toda familia pobre, padece muchos sufrimientos.

Pero gracias a un gran sentido común, decide que no quiere ese tipo de vida para sus hijos, y considera que la clave es enviarlos a la escuela, para lo cual necesita trabajar doble turno como empleada doméstica. A pesar de todo, a veces su esfuerzo se veía frustrado, ya que su esposo no estaba de acuerdo en que los niños estudiaran, pues…”para cargar y hacer tabique no se necesita estudiar”.

Para poder lograr esto, padeció mucho, pues simplemente el ayudarles en sus tareas era imposible debido a que ella no sabía leer, ni escribir.

Todo era dificultad: ¿ Como pagar libros y uniformes de los grandecitos si para hacerlo tenía que trabajar mas y a los chiquitos no había quien los cuidara?....

Así que tuvo que hacer uso de toda su creatividad y coraje, para resolver uno a uno los problemas que se le iban presentando.

Aproximadamente a los 25 años de edad y ya con 6 hijos, decidió empezar a estudiar (para poder firmarles las boletas a sus hijos), y ya encaminados ellos en la escuela decidió también ayudar a otras mujeres a dignificar su vida, pues con sus propias palabras menciona:

“Eramos como animalitos, yo no me podía comunicar, cuando algo se me atoraba yo no sabía decir ni que quería, solo lloraba….”

Al mismo tiempo, entre varios vecinos formaron “La Asociación Civil de Pobladores y Trabajadores de la Mesa los Hornos, cuya finalidad era unificarlos y darles fuerza para que el gobierno no los corriera de ese lugar, mismo que tenían designado para hacer un panteón.

Pero uno de los requisitos de ser parte de la Asociación, era que cada miembro hiciera algo por la colonia, así es que eso, junto con su propia historia, hizo que durante todo un año estuviera tocando las puertas de sus vecinas para que le dejaran a los niños mientras ellas se iban a trabajar.

Más tarde, (como ya era una asociación), pidieron permiso a la delegación, y les empezaron a dar clases a esos niños; para cuyo fin, se metieron a otro predio (el cual no les reclamaron ya que era a beneficio de la comunidad), en el que construyeron 2 saloncitos (los que ahora están frente al área de juegos), lo cual fue sencillo, pues eran ellos mismos los que hacían los tabiques.

Para entonces ya contaban con 60 niños y fue cuando apareció una monjita llamada Tere Villalpando, quien se interesó profundamente en esa comunidad.

Les llevaba sacerdotes que daban misas en las calles, les ayudaba a conseguir fondos, les abrió talleres, etc…. Pero principalmente, dicho por la Sra. Ramona: “Los hizo sentir humanos”

Así la madre Tere los conectó con un patronato llamado “Nuestros Niños”, quienes hasta ahora son los únicos que desde entonces, formalmente los han acompañado.

Mas tarde, con el dinero del patronato, y las cuotas que algunos papás daban, se les empieza a dar de comer a los niños (ya que veían que no rendían debido a la falta de alimento) y entonces la escuela crece enormemente.

No hace mucho tiempo (en 1996), registran la escuela y le dan el nombre oficial de “Los pequeños de Villalpando”, en honor a la madre Tere.

DATOS:

Por ahora están alojados en 4 predios que formalmente no son suyos, pero que se los fueron donando las personas que vivían allí.

Su población es de 210 niños, divididos en 9 grupos, con pequeños que van desde los 6 meses hasta los 6 años de edad.

Cuenta con 10 maestras, 5 cocineras y la directora, más el apoyo de algunas mamás que se ofrecen para diferentes tareas.

La edad de las madres de familia oscila entre los 14 y los 30 años, siendo la mayoría de ellas de 15 a 19.

El promedio de madres golpeadas es de un 25% aproximadamente.

El promedio de hijos que tiene cada una es de 5.

La escolaridad de ellas llega a 2° o 3° de primaria.

Muchas veces el alimento que consumen en la escuela es el único del día, por eso es más importante todavía, que sea de buena calidad.

La cuota que pagan los niños va desde $5.00 hasta $60.00 a la semana, dependiendo de las posibilidades del padre. Sin embargo, hay 55 niños que no pagan absolutamente nada, ya sea porque son hijos de alguna maestra, o por la escasés de los recursos de los padres.

La mayoría de los padres de los pequeños, pertenecen al grupo de extrema pobreza.

Actualmente la escuela cuenta, además de las cuotas que dan los papas y de $ 3,850.00 mensuales que ofrece el patronato de Nuestros Niños, con algunos donativos en especie que esporádicamente les dan.

Nessun commento: